Ruta por Rodellar – Otín – Barranco Mascún

Nueva ruta por el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, esta vez visitando uno de sus lugares más emblemáticos, como es el Barranco de Mascún, paraíso de los aficionados al barranquismo o al senderismo. Nos hemos ajustado a lo que es la tradicional circular denominada “El Real de Mascún” entre Rodellar y Otín, pasando por el dolmen de la Losa Mora y dejando de lado el despoblado de Nasarre, cuya visita dejamos para una mejor ocasión.

El paseo ha estado en torno a los 12 kms., con una duración algo superior a las cinco horas, acompañado de un nublado persistente y que, durante una buena parte de la caminata, nos ha deparado con una fina lluvia, obligándonos a hacer uso de los impermeables.

 

Rodellar. Preparando la partida
Rodellar. Preparando la partida

 

Agrestes paisajes con profundos y estrechos barrancos además de escarpadas paredes, en los que ha prodigado la erosión, por la abundancia de piedra caliza, es el terreno por el que nos hemos desenvuelto en el día de hoy, 28 de octubre de 2015. El entorno de la sierra de Guara, nunca nos ha defraudado y tiene muchas cosas bellas que todavía tenemos pendientes por descubrir y en ello estamos.

 

 

Rodellar. Zona de escalada. El Delfín
Rodellar. Zona de escalada. El Delfín

 

 

 

La zona donde nos hallamos, se encuentra ubicada, geográficamente, en lo que es la parte noroeste de la Comarca del Somontano, justo en la porción de territorio que, a modo de cuña, se introduce entre las Comarcas de Sobrarbe y Hoya de Huesca, lindando por la parte superior con la Comarca del Alto Gállego. Los barrancos Andrebot y Mascún están enclavados entre el río Alcanadre y la sierra de Balcez (palabra que puede significar esbalzarse “desmoronarse” y esbalzada “desmoronamiento”)

 

 

Rodellar. Zona de escalada
Rodellar. Zona de escalada

 

 

La circular tenía, como inicio y final, el pueblo de Rodellar perteneciente al municipio de Bierge, el cual se halla enclavado sobre una elevación rocosa rodeado en parte por grandes cortadas producto de la acción erosiva del río; siendo uno de los sitios más bellos de la sierra de Guara. Muy cerca de allí, aguas abajo, se unen los ríos Mascún y Alcanadre, en lo que se llama el “ajuntadero” (achuntadero).

 

 

Rodellar. Camino del Mascún
Rodellar. Camino del Mascún

 

 

Rodellar tiene dos barrios, el de la Iglesia y el de la Honguera, es en este último donde tomamos el camino que nos va a conducir hasta el lecho fluvial del barranco, justo en lo que son las “surgencias de agua” del río Mascún; estas “surgencias” son producto de las características del terreno calizo donde se prodigan los karts (precisamente, en el mismo cauce del barranco, existe una profunda cueva por donde mana un buen caudal de agua, en lo que se denomina la Fuente de Mascún). Desde el camino de bajada, puede observarse la cercana ermita de la Virgen del Castillo, lugar donde ya estuvimos hace algún tiempo.

 

Rodellar. Ermita Virgen del Castillo
Rodellar. Ermita Virgen del Castillo

 

 

Rodellar. Surgencias del río Mascún
Rodellar. Surgencias del río Mascún

 

 

Rodellar. Surgencias río Mascún
Rodellar. Surgencias río Mascún

 

 

Tanto lo que es la bajada a las surgencias de agua del río Mascún, como la posterior ascensión por el barranco de Andrebot, se produce a través de unas estrechas gargantas de un pronunciado desnivel que nos llevarán a la Pardina de Seral, donde todavía se pueden apreciar en sus laderas unos terrenos escalonados a modo de terrazas que fueron dedicados antaño al cultivo; una vez atravesado un desfiladero, lo que es la Garganta Alta (1153 m), alcanzamos una collada en la que el paisaje se abre pudiendo disfrutar de unas extensas planicies, en torno a los 1000/1200 metros, que corresponden a lo que se viene llamando las “tierras deshabitadas de Guara”, en las que el silencio es la nota que predomina y donde se hallan varios pueblos abandonados (Nasarre, Otín, Letosa, Bagüeste, …. ….). Durante la subida por el barranco de Andrebot, tendremos a nuestra derecha lo que es el Tozal de las Gleras (1141 m) y por la izquierda la Peña Grau (1117 m), el Tozal de Nasarre (1403 m) y el Tozal de los Moros (1105 m).

 

 

Rodellar. Cauce río Mascún
Rodellar. Cauce río Mascún

 

 

Rodellar. Barranco Andrebot
Rodellar. Barranco Andrebot

 

 

 

Rodellar. Campiello
Rodellar. Campiello

 

 

Rodellar. Garganta Alta
Rodellar. Garganta Alta

 

 

Una vez superado el collado, a nuestra derecha nos desviaremos hasta el gran dolmen de la Losa Mora (1124 m), de unas dimensiones considerables que se encuentra en muy buen estado de conservación y sobre el que, según la cultura popular, existen hermosas leyendas.

 

 

Otín - Nasarre. Garganta Alta. Antiguos cultivos
Otín – Nasarre. Garganta Alta. Antiguos cultivos

 

 

Otín - Nasarre. Dolmen de la Losa Mora
Otín – Nasarre. Dolmen de la Losa Mora

 

 

Nada más abandonar el dolmen de la Losa Mora, tomamos una senda a nuestra derecha que nos llevará directamente hasta el deshabitado pueblo de Otín (1075 m), por entremedio de una serie de terrenos que hace mucho tiempo estaban dedicados al cultivo y que hoy se encuentran en total abandono en los que la vegetación espontanea ha hecho acto de presencia y donde el arbusto predominante es el erizón, también llamado escarpín.

 

 

Camino de Otín. Tierras deshabitadas de Guara
Camino de Otín. Tierras deshabitadas de Guara

 

 

La sierra de Guara (Cabezo de Guara, 1870 m), junto a las cercanas sierras de Balcez (Tozal de Paco Tiesto, 1568 m) y de Sevil (Tozal de Sevil, 1378 m), representan lo que es el techo de la Comarca del Somontano, pero tampoco debemos olvidar a la sierra de Estadilla (con su pico Buñero, 1109 m) o a la serranía de Colungo-Naval que, aunque de menor entidad, no tienen nada que envidiar en cuanto a belleza y espectacularidad paisajística, siempre rondando los 1000 metros, altitud que es superada en algunos momentos.

 

 

Camino de Otín. Al fondo sierra de Balcez
Camino de Otín. Al fondo sierra de Balcez

 

 

Otín. Caballos pastando
Otín. Caballos pastando

 

Adentrarse en el pueblo de Otín, es como penetrar en el mismo corazón de la sierra de Guara (respecto a la palabra Guara, podemos estar ante un posible derivado de la voz vasca “gora” –alto-, “monte”, pues esta prominencia rocosa es la más elevada del contorno y la que da nombre a toda la sierra), con edificios arruinados que un día estuvieron llenos de vida y de historias personales. Este núcleo fue abandonado a mediados del pasado siglo, estando, actualmente, rodeado de una espesa vegetación arbórea, en la que predominan extensos robledales o quejigales, que, ahora, en el otoño, son toda una sinfonía de colores.

 

 

Otín. Al fondo sierra de Balcez
Otín. Al fondo sierra de Balcez

 

 

Otín
Otín

 

 

 

Otín
Otín

 

 

Los montes de Guara,  un territorio duro  para la supervivencia y su habitabilidad en los que para nada acompañan un clima extremo y la sequedad de unos terrenos pedregosos producto de sus características de tipo calizo,  que son los que luego dan vida al cercano llano, el llamado somontano, pues gracias a sus fuertes drenajes (fenómeno kárstico) alimentan corrientes subterráneas que luego afloran en el fondo de los barrancos o bien son extraídas en los llamados pozos fuente, que tanto abundan por los alrededores.

 

 

Otín. Robledal
Otín. Robledal

 

Otín. Al fondo el Mascún y la sierra de Balcez
Otín. Al fondo el Mascún y la sierra de Balcez

 

 

En Otín damos comienzo a la última fase del recorrido de hoy, que, a través de una senda, nos llevará a disfrutar primero de unos profundos bosques de quejigos en los que abundan especies que bien pudieran catalogarse como de monumentales, para luego continuar hasta el barranco Mascún.

 

 

Otín. Robledal
Otín. Robledal

 

 

Otín. Buenos ejemplares de troncos de robles
Otín. Buenos ejemplares de troncos de robles

 

 

 

Otín. Ya asoma el Mascún
Otín. Ya asoma el Mascún

 

 

El barranco de Mascún (“lugar donde habitan los espíritus”), es uno de los más emblemáticos y espectaculares parajes del Parque de Guara, con sus características formaciones pétreas. El camino de bajada, por la llamada costera de Otín, hasta el mismo cauce del barranco, lo hacemos a través de un pronunciado desnivel por una serpeante senda, que nos va deleitando a la vez de unas excelentes vistas del barranco,  una espectacular garganta con sus escarpadas laderas en las que abundan las formaciones pétreas y que dan rienda suelta a la imaginación (“la fortaleza”; “la pipa”; “la cuca bellostas”; …. …..). Es una maravilla poder contemplar la variedad paisajística que nos ofrece este barranco, tanto en extrañas formaciones geológicas, producto de los agentes erosivos, como en variedades vegetales y sus colores otoñales, la lástima fue que durante todo el descenso estuvo lloviendo y no pudimos apreciar en toda su extensión el espectáculo que teníamos ante nosotros.

 

 

Barranco de Mascún
Barranco de Mascún

 

 

Barranco de Mascún
Barranco de Mascún

 

 

Barranco de Mascún
Barranco de Mascún

 

 

Barranco de Mascún
Barranco de Mascún

 

 

Barranco de Mascún
Barranco de Mascún

 

 

De vuelta a casa, a las afueras de Abiego, nos detuvimos a contemplar la  obra “Arte y Naturaleza”, una composición geomética compuesta de 20 piezas de granito verticales o estelas. Su misteriosa formación viene a recordar a aquellos sitios sagrados del pasado más remoto, a los antiguos monolitos o menhires de la prehistoria a cielo abierto que emanaban un cierto sentido místico. Desde una cierta distancia, parece una obra de gran opacidad, dado que los bloques alternados dan la sensación de un muro continuo, pero, cuando te sitúas en el interior, se trasluce un espacio habitable, además de acogedor y penetrable.

Poco más o menos, así reza en la página web de la Comarca del Somontano.

 

Abiego. Arte y Naturaleza
Abiego. Arte y Naturaleza

 

 

 

 

 

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