Visita a la Ermita de San Benito de Orante

El 13 de agosto de 2014, nos acercamos al pueblo de Orante, en la Comarca de la Jacetania, para conocer la ermita de San Benito, de la que tanto nos habían hablado.

La aldea de Orante (“oros” = montaña), se halla situada entre Sabiñánigo y Jaca, sobre el llamado Cerristón de Orante (931 m). Desde lo alto del cerro, en días claros, se pueden llegar a divisar hasta 42 pueblos, incluido el Monaterio de Leyre en Navarra.

 

Nos recreamos viendo la iglesia parroquial, por el exterior puesto que no se hallaba abierta, y nos llamó profundamente la atención el tamaño de su campanario y de las  campanas, muy grandes para lo que es el pequeño núcleo urbano; a buen seguro, dado su tamaño, resonarían con fuerza y servirían para llamar o poner sobre aviso a los pueblos o aldeas de sus alrededores.

 

Orante. Iglesia de Santiago Apostol
Orante. Iglesia de Santiago Apostol
Frontal de la torre de la iglesia, con sus grandes campanas
Frontal de la torre de la iglesia, con sus grandes campanas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entrada de la iglesia parroquial de Orante, con su arco conopial y el Crismón, y en su parte superior el Agnus Dei.
Entrada de la iglesia parroquial de Orante, con su arco conopial y el Crismón, y en su parte superior el Agnus Dei.
Orante, vista del flanco occidental de la iglesia parroquial de Orante
Orante, vista del flanco occidental de la iglesia parroquial de Orante

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una vez visitada la iglesia parroquial y el núcleo central de la pequeña población, nos dirigimos hacía la ermita de San Benito distante del pueblo a unos 400/500 mts. aproximadamente.

 

Al comienzo del camino de subida a la ermita, hay esta cruz de fuste metálico.
Al comienzo del camino de subida a la ermita, hay esta cruz de fuste metálico.
En el camino de subida a la ermita, justo al otro lado de la anterior, existe esta otra cruz, de basa, grada y fuste redondos
En el camino de subida a la ermita, justo al otro lado de la anterior, existe esta otra cruz, de basa, grada y fuste redondos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A nuestra llegada a la ermita, nos atendió muy amablemente Antonio, alcalde pedáneo, que se dedica a cuidarla con esmero y a preservarla de cualquier tipo de incidencia, dándonos todo tipo de explicaciones.

 

Punto de recepción de energías telúricas
Punto de recepción de energías telúricas
La ermita de San Benito, vista por su flanco occidental
La ermita de San Benito, vista por su flanco occidental

 

 

 

 

 

 

 

 

El entorno de la ermita, e incluso la misma ermita, es un lugar mágico, que emana energía positiva por doquier, siendo, además, un antiguo paso del Camino de Santiago que venía por el Alto Gállego,  y que tenía su entrada en la península por El Portalet.

 

Curiosa formación orográfica, a la que suelen llamar la "cola del dragón". Vista desde la ermita de San Benito
Curiosa formación orográfica, a la que suelen llamar la “cola del dragón”. Vista desde la ermita de San Benito

 

Vista frontal de la ermita de San Benito de Orante
Vista frontal de la ermita de San Benito de Orante
Portal de entrada de la ermita de San Benito. Justo encima de la cubierta del atrio, existe un curioso óculo pentagonal.
Portal de entrada de la ermita de San Benito. Justo encima de la cubierta del atrio, existe un curioso óculo pentagonal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lo que es la fábrica de la ermita como tal no es que tenga mucho de particular, salvo parte de los muros laterales y sobre todo el de su parte occidental, máxime cuando la última reconstrucción efectuada no ha sido de lo más acertado que hubiera sido deseable,  sobre todo en lo que respecta al cubrimiento del tejado, para lo que utilizaron modernas tejas de cemento; lo que sí es realmente interesante es el lugar.

En sus orígenes, esta ubicación quizá pudiera tratarse de un “observatorio astrológico solar”, para lo que nos tendríamos que remontar a tiempos del Bronce Final (alrededor de I milenio a.C.), e incluso, a lo mejor, habría que retroceder bastante más.

En su muro lateral del oeste, que se ve que tiene una gran antigüedad y así lo atestiguan las piedras que lo forman, se halla situada en su parte inferior una pequeña aspillera, por la que se cuelan los rayos solares en los solsticios y equinoccios,  conducidos por unas piedras colocadas estratégicamente, a modo de jamba (ver la foto que se cuelga a continuación). En la actualidad, los rayos de sol ya no entran en el interior, al hallarse pegado a la pared el altar, justo detrás.

 

Pared occidental de la ermita, donde se halla la aspillera que conducía los rayos solares hacia su interior.
Pared occidental de la ermita, donde se halla la aspillera que conducía los rayos solares hacia su interior.

 

Concretamente, en el equinoccio de primavera se celebran los Actos de San Benito, que llegan a congregar a un buen número de personas y se efectúa el encendido de la “gran hoguera de San Benito”.

 

 

Pequeña abertura, que está clausurada y se encuentra en el muro sur de la ermita
Pequeña abertura, que está clausurada y se encuentra en el muro sur de la ermita

 

 

Existen cinco Santuarios Benedictinos que son vecinos entre sí y que conforman un imaginario rectángulo con la ermita de San Benito de Orante justo en el centro; en el solsticio de verano el sol sale por el de San Benito de Erata y se pone por el de San Salvador de Leyre, y en el solsticio de invierno, sale el sol por Santa Maria de Ballarán y se pone por San Juan de la Peña, teniendo siempre como centro la ermita de San Benito de Orante.

 

 

La Collarada como fondo, desde la ermita de San Benito de Orante.
La Collarada como fondo, desde la ermita de San Benito de Orante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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