Ruta circular por Biescas
Pequeño recorrido por la Comarca del Alto Gállego, concretamente por los alrededores de Biescas (875 m de altitud). En un principio queríamos hacer una travesía bien fuera aprovechando el trazado del GR 11 o por alguno de los múltiples senderos de montaña que existen por la zona, pero no pudo ser; así que otra vez será.
Para quitarnos un poco el gusanillo de andar, nos decidimos por realizar un itinerario bastante plano, por ambas márgenes del río Gállego, aguas abajo de Biescas, que resultó ser un bonito paseo por entremedio de un soto de ribera, que nos llevó a visitar dos pequeñas poblaciones de la zona, Orós Alto y Orós Bajo, disfrutando de los paisajes que nos deparaban los montes y sus pobladas laderas de la llamada Tierra de Biescas.
La excursión la realizamos el día 12 de agosto de 2015, con una distancia, aproximada, en torno a los 14 kms.
La Comarca del Alto Gállego, que tiene nombre de río, se halla enclavada en pleno Pirineo aragonés, limitando al norte con Francia, al sur con la Hoya de Huesca, y por el este y oeste con las Comarcas del Sobrarbe y la Jacetania, respectivamente. Su denominación actual es bastante reciente, producto de la Ley de Comarcalización aprobada por las Cortes de Aragón. Es un territorio que abarca ocho términos municipales, pues, además del de Biescas, tenemos a Sallent de Gállego, Panticosa, Hoz de Jaca, Sabiñánigo, Yebra de Basa, Caldearenas y Yésero
La Comarca en sí, está subdividida en lo que podríamos denominar dos subcomarcas, el llamado Valle de Tena y el Serrablo, hallándose entre ambas la “Tierra de Biescas” a modo de nexo de unión y que es donde nos encontramos, actuando el río Gállego como de eje fundamental y unificador de todo el territorio.
Los límites de esta Comarca del Alto Gállego, coinciden con lo que es la cubeta o depresión del río Gállego, entre lo que es la cuenca del Alto Gállego y sus vecinas cuencas hidrográficas. El río Gállego nace a más de 2200 metros de altitud, muy cerca de lo que es el Portalet o Puerto de Formigal (1794 m), y recorre toda la Comarca de norte a sur, hasta que se introduce en la Comarca de la Hoya de Huesca por Caldearenas, cortando todas las unidades que van conformando el Pirineo Central, desde su zona axial o parte más alta hasta las llamadas Sierras Exteriores.
En tan sólo 60 kms., la Comarca presenta un elevado gradiente altitudinal, desde lo que es su cota más alta (el pico Balaitús o pico os Moros, 3144 m) hasta su punto más bajo en la pequeña localidad de Anzánigo (560 m), perteneciente al municipio de Caldearenas.
El río Gállego es la arteria fluvial más importante de la Comarca, siendo sus afluentes principales, los ríos Aguas Limpias, Caldarés y Basa, y los Barrancos del Puerto, Sía, Oliván, Aurín y Guarga.
Al poco de comenzar la andada atravesamos el Barranco de las Aras, de nefasto recuerdo, pues el día 7 de agosto de 1996, ocurrió la llamada “Tragedia del Camping de Biescas”, al ser devastado por las aguas el Camping de Las Nieves, donde fallecieron alrededor de noventa personas, resultando heridas muchas más. No voy a extenderme en detalles sobre esta tragedia, pues hay suficiente información al respecto en distintos medios, como internet por ejemplo.
Nos vamos introduciendo en un gran soto de ribera (“Soto de Oliván”), de una profunda y variada vegetación.
Llegados al puente de Oliván sobre el río Gállego, aproximadamente a mitad del recorrido, iniciamos el camino de regreso, esta vez por la margen izquierda del río, por encima de unas protectoras escolleras, para dirigirnos hacia el pequeño núcleo de Orós Bajo, donde se encuentra la bonita iglesia de Santa Eulalia, declarada Bien de Interés de Cultural.
Santa Eulalia, en Orós Bajo, forma parte de un conjunto de iglesias que tienen una personalidad propia, bastante diferentes a los que por la misma época se están construyendo por otras partes del Pirineo, allá por los siglos X y XI. Dicho conjunto, viene a constituir lo que para algunos denominan “círculo lárredense”, vinculándolo a la arquitectura lombarda; para otros, son iglesias vinculadas con supuestos mozárabes habitantes del territorio durante la conquista musulmana, no dudando en relacionar distintos elementos con dicha cultura. Forman parte de dicho conjunto, las iglesias de San Bartolomé de Gavín, Susín, Santa María de Gavín, Basarán, Otal, Oliván, San Juan de Busa, Satué, Ysún, Orós Bajo, Arto, Ordovés, Cartirana, Lasieso, San Pelay de Gavín y San Pedro de Lárrede, siendo esta última la más representativa del grupo y que se ha llegado a utilizar para dar nombre el mismo. La Asociación “Amigos del Serrablo”, ha hecho un buen trabajo de reparación y conservación de estos templos.
Seguidamente, nos dirigimos a la pequeña población de Orós Alto, para una vez hemos visitada, acometer la última parte del recorrido y terminar la circular con final en Biescas.
Antes de finalizar el paseo, atravesamos un gran canal de desagüe, paralelo al río Gállego, que conduce las aguas turbinadas, una vez han producido energía hidroeléctrica, de nuevo a su cauce. Este río, como muchos otros del Pirineo, ha visto alterado su cauce por la construcción de embalses o derivaciones de caudales para producir electricidad (pantanos de Lanuza y de Búbal, aguas arriba de Biescas). El caudal del río Gállego, comenzó a regularse a partir de los años veinte del pasado siglo, permitiendo grandes producciones de energía eléctrica y que, en su momento, dados los elevados costes de su transporte, permitió atraer y localizar industrias de consumo intensivo de energía, no sin pagar un alto precio por ello.
Al norte de Biescas, a unos pocos kilómetros y asomándose al Congosto sobre el río Gállego, se halla la Ermita de Santa Elena, la cual tiene su origen allá por el siglo XII, aunque ha sufrido alguna que otra transformación a lo largo de los tiempos, las últimas en los siglos XVII y XVIII, donde brota, junto a la iglesia, una fuente llamada “La Gloriosa”; muy cerca de allí, también existe un antiguo fuerte militar, llamado también de Santa Elena, el cual data del siglo XVI, ampliado en el siglo XVII y destruido parcialmente a principios del siglo XIX, durante la guerra de la independencia, a finales de dicho siglo se volvió a reconstruir hallándose abandonado en la actualidad a la espera de ser habilitado como complejo turístico, pues fue vendido hace ya algún tiempo a la iniciativa privada. Aunque en esta ocasión, no hemos pasado por ahí, sí lo hicimos hace un tiempo, cuya visita es más que recomendable, pues las vistas que se obtienen sobre el Congosto y los montes que rodean el entorno son excelentes, así como el comienzo de las denominadas “Tierras de Biescas”.
Las fotos que se insertan a continuación, fueron tomadas en otra visita que se realizó hace ahora un año precisamente.